06 junio, 2009

EL USUARIO ADUANERO CERTIFICADO

  • Mag. Javier Gustavo Oyarse Cruz
  • Artículo publicado en la Revista Guía Marítima - Junio 2009 - N° 110

Introducción

La nueva Ley General de Aduanas aprobada mediante el Decreto Legislativo N° 1053 contiene diversas innovaciones que nos conducirán directamente al proceso de modernización de los procedimientos aduaneros en armonía con el principio de facilitación del comercio exterior y en pleno cumplimiento de los compromisos asumidos por el Perú al suscribir el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.

En esta novedosa ley que regirá por completo recién a partir del 01 de Enero de 2010, notamos que surge por primera vez un sistema de beneficios dirigidos al contribuyente aduanero puntual y fiel cumplidor de sus obligaciones tributarias. Lo cual aplaudimos desde estas líneas, dado que esa acostumbrada voluntad del legislador de crear incentivos y beneficios dirigidos sólo a los que incurren en morosidad afecta directamente los esfuerzos de la Administración Tributaria por ir creando una sólida conciencia tributaria en nuestro país.


Definiciones

El artículo 2° de la nueva Ley General de Aduanas define al Usuario Aduanero Certificado como aquel “Operador de comercio exterior certificado por la SUNAT al haber cumplido con los criterios y requisitos dispuestos en el presente Decreto Legislativo, su Reglamento y aquellos establecidos en las normas pertinentes”.

Queda claro entonces que el tratamiento otorgado al usuario aduanero certificado es la de un operador de comercio exterior certificado, lo cual se asemeja a lo que existe por ejemplo en la legislación colombiana con el nombre de Usuario Aduanero Permanente.

Sin embargo, consideramos que esta definición es muy amplia dado que no permite establecer mayores diferencias con el caso de los importadores frecuentes que hoy gozan de ciertas ventajas o beneficios ante la Administración Aduanera, tales como reducir el tiempo de despacho de las mercancías de importación y disminuir los problemas con relación a la valoración de la misma.
Criterios de Otorgamiento

Resulta evidente que el acceder a la calidad de operador de comercio exterior certificado requiere de la exigencia formal de una serie de requisitos previamente establecidos, los mismos que permitan garantizar la objetividad y transparencia en su otorgamiento.

Para tal efecto la norma en comentario establece de manera preliminar los siguientes criterios:

- Trayectoria satisfactoria de cumplimiento de la normativa,
- Sistema adecuado de registros contables y logísticos que permita la trazabilidad de las operaciones,
- Solvencia financiera y patrimonial debidamente comprobada, y
- Nivel de seguridad adecuado.

Incluso queda abierta la posibilidad que mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas se puedan incluir criterios adicionales y se establezcan los requisitos e indicadores para el cumplimiento de los criterios.

Si analizamos los criterios descritos anteriormente, podremos arribar a la conclusión que la voluntad del legislador ha sido premiar a los operadores de comercio exterior que no hayan incurrido en infracciones o sanciones por incumplimiento de las normas aduaneras; además de brindarles beneficios a dichos operadores que cuentan con sistemas que faciliten la trazabilidad de sus operaciones.

Resulta oportuno mencionar que aquellos operadores de comercio exterior que decidan en el futuro someterse a cualquier proceso concursal por insolvencia, deberán analizar la conveniencia de esta decisión, toda vez que podría alejarlos de manera indefinida de la posibilidad ser certificados por la Administración Aduanera, dado que la norma exige que acrediten solvencia financiera y patrimonial debidamente comprobada.

En cuanto se refiere al criterio del nivel de seguridad adecuado, resulta perfectamente aplicable para los operadores de comercio exterior, habida cuenta que la gran mayoría de ellos participan del despacho aduanero de mercancías en sus diversas etapas, debiendo resaltar por ejemplo, que en el caso de los almacenes aduaneros se convierten en zona primaria aduanera y garantizan con su participación el ejercicio pleno de la potestad aduanera.

De otro lado, somos de la opinión que estos criterios expresados en la norma, deberían ser materia de una reglamentación en la cual se permita cuantificarlos mediante variables para que el operador de comercio exterior pueda verificar las razones por las cuales se le otorga o deniega dicha certificación. La idea es evitar el uso del criterio discrecional o subjetivo en el proceso de certificación para convertirlo en una institución jurídica sólida y confiable que genere ese efecto multiplicador de cumplimiento estricto de la normativa aduanera y tributaria.


Facilidades

El mayor desafío de esta norma consiste en poder desarrollar un sistema legal que permita definir con precisión cuales serán las facilidades que se le pueden otorgar al usuario aduanero certificado dependiendo de su rol, funciones o responsabilidades dentro del comercio exterior.

Si recurrimos a la norma vemos que tan sólo se anuncia lo siguiente: “Todo usuario aduanero certificado podrá acogerse a las facilidades en cuanto a control y simplificación aduaneros siempre que cumpla con los criterios de otorgamiento establecidos. Las referidas facilidades serán establecidas e implementadas gradualmente, en la forma y condiciones que establezca la Administración Aduanera”.

Abrigamos la esperanza que dichas facilidades estén enmarcadas dentro de los nuevos beneficios establecidos en la Legislación Aduanera para los operadores de comercio exterior, tales como permitir el levante con garantía previa a la numeración, el servicio de despacho aduanero en 48 horas o los servicios de envíos de entrega rápida, entre otras.

Quizás sea oportuno mencionar que en la actualidad existe la figura del importador frecuente establecido mediante Decreto Supremo N° 193-2005-EF dentro de las medidas de facilitación para el control del valor en aduana, facultando a la Administración Aduanera a aprobar la relación de importadores frecuentes, tal como ha ocurrido recientemente mediante la Resolución de Superintendencia Nacional Adjunta de Aduanas N° 234-2009.

Un importador frecuente es un usuario de comercio exterior que tiene un alto movimiento comercial, patrimonio declarado, un bajo riesgo de cometer fraude de subvaluación, entre otras características establecidas en la norma. Este sistema permite por ejemplo que durante el despacho, las declaraciones de importación definitiva, admisión temporal e importación temporal numeradas por los importadores frecuentes y seleccionados a canal rojo o naranja, no sean objeto de observaciones ni generación de duda razonable respecto al valor en aduana declarado. De esa manera, el importador tendrá la certeza que no habrá demoras ni problemas en el proceso de despacho y podrá disponer de su mercancía en menor tiempo que con el procedimiento anterior.

En ese sentido, las facilidades que deben brindarse al Usuario Aduanero Certificado deben estar enmarcadas dentro de una visión integral respecto a los actuales beneficios existentes, para mejorarlos o ampliarlos de manera que resulten siendo sumamente atractivas en el tiempo.

Certificación

La forma y modalidad de aplicación de las certificaciones serán reguladas mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas, por lo que aguardaremos la publicación de los reglamentos respectivos. Sin embargo, no está demás recomendar en este aspecto, que debe establecerse de manera obligatoria la tramitación electrónica de esta solicitud desde el Portal de la Administración Aduanera. Incluso sugerimos que dicho procedimiento podría enmarcarse dentro de la Ley del Silencio Administrativo (Ley N° 29060), para efecto de evitar que el burocratismo nos aparte de los objetivos esenciales que han inspirado la creación del usuario aduanero certificado.

Finalmente, es preciso mencionar que los certificados otorgados por la Administración Aduanera tendrán una vigencia de tres (3) años, siempre que el usuario mantenga los requisitos para su calificación. De no mantenerlos, se suspenderá o revocará el certificado, de acuerdo a lo establecido mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas.

A modo de conclusión

El Usuario Aduanero Certificado surge como una magnífica alternativa creada en la Ley General de Aduanas (Decreto Legislativo N° 1053) a favor de los operadores de comercio exterior. La misma que permitirá generar el ansiado efecto multiplicador de expandir la conciencia tributaria en nuestro país.

En ese sentido, consideramos que al momento de su reglamentación deberían contemplarse los siguientes aspectos para convertirlo en una institución jurídica sólida y confiable:

· Cuantificar los criterios para que se apliquen de manera objetiva en el proceso de certificación;
· Identificar las facilidades o beneficios diferenciados para cada tipo de operador de comercio exterior certificado;
· Fijar un procedimiento electrónico que permita acceder a esta certificación de manera simple y en plazos breves; y
· Aplicar los alcances de la Ley del Silencio Administrativo en su tramitación.