12 enero, 2014

Conciencia tributaria aduanera

Introducción.
Para crear conciencia tributaria en nuestro país es necesario brindarle al contribuyente las herramientas legales y técnicas que le permitan aceptar que resulta muy ventajoso permanecer dentro de la formalidad tributaria al realizar sus actividades comerciales, industriales, de servicios o simplemente económicas.
Recordemos que para Mario Alva Mateucci la conciencia tributaria es la “interiorización en los individuos de los deberes tributarios fijados por las leyes, para cumplirlos de una manera voluntaria, conociendo que su cumplimiento acarreará un beneficio común para la sociedad en la cual ellos están insertados”[1].  Vale decir que asumir la conciencia tributaria beneficia a todos y no sólo al fisco por la recaudación de los tributos.
Consideramos que desde el punto de vista aduanero, reforzamos la conciencia tributaria permitiendo en el artículo 145° de la Ley General de Aduanas, posibilidades para que el importador pueda declarar y tributar por la mercancía en exceso, conforme se estipula en el texto normativo que transcribimos a continuación:
“Artículo 145º.- Mercancía declarada y encontrada
Los derechos arancelarios y demás impuestos se aplican respecto de la mercancía consignada en la declaración aduanera y, en caso de reconocimiento físico, sobre la mercancía encontrada, siempre que ésta sea menor a la declarada.
En caso que la mercancía encontrada por el dueño o consignatario con posterioridad al levante fuese mayor o distinta a la consignada en la declaración aduanera, a opción del importador, ésta podrá ser declarada sin ser sujeta a sanción y con el solo pago de la deuda tributaria aduanera y los recargos que correspondan, o podrá ser reembarcada.  La destinación al régimen de reembarque sólo procederá dentro del plazo de treinta (30) días computados a partir de la fecha del retiro de la mercancía.
Si la Autoridad Aduanera durante el reconocimiento físico encontrara mercancía no declarada, ésta caerá en comiso o a opción del importador, podrá ser reembarcada previo pago de una multa y siempre que el reembarque se realice dentro del plazo de treinta (30) días computados a partir de la fecha del reconocimiento físico de la mercancía. De no culminarse el reembarque, la mercancía caerá en comiso”.[2]
Mercancía en exceso encontrada en DAM asignada a canal verde.
En un primer escenario, la precitada norma en su segundo párrafo se refiere a una declaración aduanera seleccionada a canal verde donde el propio dueño o consignatario encuentra después del levante aduanero y por lo tanto encontrándose la mercancía en zona secundaria, encuentra otras mercancías en mayor cantidad o distinta a la consignada en la Declaración Aduanera de Mercancías (DAM); en cuyo caso, tiene la opción de poder declarar dicho exceso sin sanción alguna permitiéndosele el pago de la deuda tributaria aduanera y los recargos; o si lo prefiere, puede solicitar el reembarque dentro de los 30 días computados a partir de la fecha de retiro de la mercancía, igualmente sin aplicación de sanción aduanera alguna.
Cabe precisar que esta norma tienen como sustento la plena aplicación del principio de buena fe y presunción de veracidad[3] por parte del importador, ya que partimos del supuesto que el declarante desconocía que iba a recibir mercancías en exceso o diferentes a las que había adquirido en el extranjero y declarado en la DAM; razón por la cual, siendo que la DAM ha sido seleccionada a canal verde, se le permite rectificar los datos omitidos sin sanción para efecto de permitirle subsanar y de ese modo tributar por la totalidad de las mercancías efectivamente recibidas en nuestro país.
A mayor abundamiento, podemos citar el artículo IV del Título Preliminar de la Ley N.° 27444 que regula los principios del procedimiento administrativo; donde se destaca lo siguiente:
Principio de presunción de veracidad.- En la tramitación del procedimiento administrativo, se presume que los documentos y declaraciones formulados por los administrados en la forma prescrita por esta Ley, responden a la verdad de los hechos que ellos afirman. Esta presunción admite prueba en contrario.
Sobre el particular existen reiterados pronunciamientos jurídicos de la Administración Aduanera, tales como los Informes N.° 061-2010-SUNAT/2B4000, N.° 132-2012-SUNAT/4B4000 y N.° 172-2012-SUNAT-4B4000, donde se precisa que el segundo párrafo del artículo 145° de la Ley General de Aduanas permite la regularización del ingreso a territorio nacional de aquellas mercancías no declaradas y que se encuentren en zona secundaria sin haber pagado los tributos, haciendo viable su nacionalización o reembarque, con la precisión que se refiere a supuestos no detectados por la Administración Aduanera. Vale decir que se trata únicamente de aquellas declaraciones seleccionadas a canal verde.
Sin perjuicio de lo expuesto, también se mencionad en dichos pronunciamientos que la mercancía que constituye un exceso a la declarada será comisada sólo en el supuesto que el importador no opte por nacionalizarla o reembarcarla dentro del plazo de treinta días computados a partir de la fecha de retiro de la misma.
Mercancía en exceso encontrada en DAM asignada a canal rojo.
En este segundo escenario, la precitada norma se refiere a la DAM asignada a canal rojo, vale decir sometida a una acción de control ordinario, circunstancia en la cual, si durante el reconocimiento físico la Administración Aduanera encuentra mercancía no declarada, ésta caerá en comiso; o a opción del importador, podrá ser reembarcada previo pago de una multa y siempre que el reembarque se realice dentro del plazo de treinta (30) días computados a partir de la fecha del reconocimiento físico de la mercancía. De no culminarse el reembarque, la mercancía caerá en comiso.
Respecto a la multa debemos precisar que se fundamenta en el inciso c) numeral 10) del artículo 192° de la Ley General de Aduanas, y le corresponde una multa equivalente al 50% de los tributos y recargos aplicables a la mercancía en exceso, previa determinación objetiva de la infracción.[4]
Y en cuanto al comiso debemos mencionar que se trata de una sanción que consiste en la privación definitiva de la propiedad de las mercancías, a favor del Estado, por lo que la Administración Aduanera puede disponer su remate, adjudicación, destrucción o entregada al sector competente cumpliendo con los requisitos y formalidades legales.[5]
Conclusión.
La conciencia tributaria aduanera se logra también con la aplicación de reglas de juego transparentes y de utilidad práctica para los contribuyentes. Tal como lo podemos comprobar en el artículo 145° de la Ley General de Aduanas, norma que permite a los dueños o consignatarios declarar y tributar por aquellas mercancías recibidas en exceso cuando son encontradas después del levante aduanero y siempre que corresponda a declaraciones asignadas a canal verde.

[1] Revista “Análisis Tributario” correspondiente al mes de julio de 1995. Volumen VIII Nº 90. Páginas 37 y 38.
[2] Modificado por el Decreto Legislativo N.° 1109.
[3] De conformidad con el artículo 8° de la Ley General de Aduanas “Los principios de buena fe y de presunción de veracidad son base para todo trámite y procedimiento administrativo aduanero de comercio exterior”.
[4] Consagrado en el artículo 189° de la Ley General de Aduanas.
[5] Conforme a las atribuciones conferidas en el artículo 180° de la Ley General de Aduanas.