12 junio, 2014

Dicotomía en la multa por incorrecta clasificación arancelaria

1.   Introducción
El levante aduanero es el acto por el cual la autoridad aduanera autoriza a los interesados a disponer de las mercancías de acuerdo con el régimen aduanero solicitado[1]; para lo cual deben cumplirse las siguientes condiciones:
  a) Que se haya pagado la totalidad de la deuda tributaria aduanera originada por el despacho de importación que incluye a la percepción anticipada del Impuesto General a las Ventas.
  b) Que se haya dejado sin efecto alguna medida preventiva dictada sobre la mercancía si fuera el caso
   c)Que la autoridad aduanera haya concedido el levante.  
En las próximas líneas analizaremos las implicancias de la infracción aduanera cometida por el despachador de aduanas al clasificar de manera errónea la mercancía.
2.   Infracción por incorrecta clasificación arancelaria
El despachador de aduana luego de recibido el mandato de parte del dueño o consignatario de la mercancía, debe proceder a analizar la documentación y proceder a destinar la misma al régimen aduanero de importación para el consumo. En esta etapa la legislación aduanera le atribuye al agente de aduana la responsabilidad de clasificar correctamente la mercancía conforme a las reglas generales para la interpretación de la nomenclatura; siendo por lo tanto pasible de incurrir en infracción en caso no cumpla con esta responsabilidad.
Así tenemos que el numeral 5) del inciso b) del artículo 192° de Ley General de Aduanas, precisa la siguiente tipificación para dicha infracción:
Artículo 192º.- Infracciones sancionables con multa
Cometen infracciones sancionables con multa:
(…)
b) Los despachadores de aduana, cuando:
( …)
5. Asignen una subpartida nacional incorrecta por cada mercancía declarada, si existe incidencia en los tributos y/o recargos;
(....).
  Queda claro entonces que esta infracción es imputable al despachador de aduana tiene su origen en la incorrecta la asignación de la subpartida nacional aplicable a la mercancía declarada, siempre que ésta tenga incidencia en la determinación de la obligación tributaria aduanera y de ser el caso de los recargos correspondientes[2], por lo es válido suponer que en caso el error en la clasificación arancelaria, no tenga como consecuencia un mayor pago de tributos, entonces dicha conducta no es sancionable.
3.   Dicotomía generada por esta infracción aduanera
Teniendo en cuenta que esta infracción se comete durante el trámite del despacho aduanero, tenemos entonces que le corresponde al agente de aduana gestionar la subsanación de la misma realizando las siguientes acciones:
1.Rectificar electrónicamente la subpartida nacional consignada erróneamente en la Declaración Aduanera de Mercancías (DAM).
2.Pagar la multa siendo posible acogerse al beneficio de rebajas ya sea invocado el régimen de incentivos o el régimen de gradualidad.
3.Solicitarle al importador que efectúe el pago de los tributos y/o recargos diferenciales originados por la incorrecta asignación de la sub-partida nacional.
En esta misma línea de pensamiento tenemos al Tribunal Fiscal que ha emitido las Resoluciones N.° 19118-A-2013 y 00781-A-2014 precisando que para los fines propios del régimen de incentivos, la rectificación de la declaración aduanera y el pago de los tributos no se encuentran en la misma esfera de la responsabilidad del despachador de aduanas. Precisando que al incurrir en la infracción de asignar una subpartida nacional incorrecta, la subsanación de la citada infracción no se da con el pago de los tributos diferenciales, ya que ésta es una consecuencia que es independiente de la infracción, señalando que si bien lo que origina la infracción y la correspondiente multa, así como los tributos dejados de pagar, es la asignación incorrecta de la subpartida nacional; debe tenerse en cuenta que por su propia naturaleza, el tributo y la multa obedecen a distintos responsables.
Nosotros compartimos dicha opinión, dado que al cometerse esta infracción se presenta una dicotomía[3] entre el agente de aduana y el importador, en razón a que el pago de los tributos diferenciales corresponde asumirlo al dueño o consignatario de la mercancía en su calidad de contribuyente; en cambio, la multa por incorrecta asignación de la subpartida nacional se le atribuye de manera expresa al despachador de aduana en su calidad de infractor.
4.   Reacciones del infractor y contribuyente frente a esta infracción
Luego de haberse detectado esta infracción, el escenario ideal sería que tanto el infractor como el contribuyente acepten dócilmente las consecuencias de la incorrecta clasificación arancelaria y decidan juntos acudir a una entidad bancaria a pagar la multa y los derechos diferenciales y de ese modo obtener el levante aduanero[4]. Pero no es lo común, por lo que nos permitimos mencionar a continuación algunas reacciones tanto del agente de aduana como del importador frente a las consecuencias de esta infracción:
a)  El dueño o consignatario de la mercancía decide pagar los derechos diferenciales pero el despachador de aduana muestra su desacuerdo reclamando la multa,
b)  El dueño o consignatario no está de acuerdo con el cambio de la subpartida nacional y decide reclamar oponiéndose al cobro de los derechos diferenciales, pero el despachador de aduana decide pagar la multa acogiéndose al régimen de incentivos.
c) Tanto el despachador de aduana como el dueño o consignatario se oponen a la rectificación de la subpartida nacional y reclaman los derechos diferenciales así como la respectiva multa.  
    En cualquiera de los supuestos anotados en el párrafo precedente, es importante tener en cuenta que conforme al marco normativo aduanero vigente, el deudor tributario en la importación (el importador, dueño o consignatario) es el responsable de los derechos diferenciales y/o derechos antidumping dejados de pagar; mientras que la multa que se origina por dicha infracción es atribuida al despachador de aduana.  Vale decir que la responsabilidad del despachador de aduana, producto de la incorrecta asignación de la subpartida nacional, está referida únicamente al pago de la multa; no estando condicionado en modo alguno al pago de los derechos diferenciales.
Tenemos entonces que no es jurídicamente válido condicionar la solicitud de acogimiento al régimen de incentivos presentada por el agente de aduana al previo pago de los tributos diferenciales, dado que el pago de los precitados tributos es responsabilidad del importador; por lo que bajo este criterio, debe entenderse que la cancelación de la multa supone la subsanación de la infracción cometida para efecto del acogimiento a los beneficios de rebaja de multas contenidos tanto en el régimen de incentivos como en el régimen de gradualidad de sanciones aduaneras.
Siguiendo en la misma línea de pensamiento podemos deducir válidamente que en contrapartida, tampoco es correcto condicionar el levante aduanero de la mercancía al pago de la multa por asignación incorrecta de la subpartida nacional, en caso el dueño o consignatario haya cumplido con pagar todos los tributos diferenciales y el despachador de aduana se niegue a pagar la referida multa o lo impugne[5].
5.   A manera de conclusión
Como hemos podido apreciar, surgen diversas implicancias frente a la multa impuesta al despachador de aduanas por clasificar de manera errónea una mercancía, siendo necesario en este caso tener en cuenta que la dicotomía generada por esta infracción aduanera puede resolverse de manera sencilla si partimos del criterio que son responsabilidades diferentes las que deben asumir el despachador de aduana y el dueño o consignatario de la mercancía.
En consecuencia, cualquiera sea la reacción de alguno de los operadores de comercio exterior mencionados anteriormente, es necesario tener en cuenta que:
a)La solicitud de acogimiento al régimen de incentivos presentada por el despachador de aduana en el caso particular de las infracciones previstas en el numerales 4 y 5 del inciso b) del artículo 192° de la Ley General de Aduanas no está condicionada al previo pago de los tributos diferenciales, en caso que el importador se niegue a pagar los tributos y/o lo impugne.
b)El levante aduanero de la mercancía no está condicionado al pago de la multa por asignación incorrecta de la subpartida nacional, en caso el dueño o consignatario haya cumplido con pagar todos los tributos diferenciales pero el despachador de aduana se niegue a pagar la referida multa y/o lo impugne.


[1] Definición recogida del artículo 2° de la Ley General de Aduanas aprobada por el Decreto Legislativo N° 1053 y modificatorias.
[2] La multa equivale al doble de los tributos y recargos dejados de pagar, no pudiendo ser menor a 0.20 UIT por declaración conforme a la Tabla de Sanciones Aduaneras aprobada por el D.S. N° 031-2009-EF y modificatorias.
[3]En la lógica tradicional, dicotomía es el desglose o fraccionamiento de un concepto genérico en uno de sus conceptos específicos y su negación. El concepto se refiere asimismo a la ley que establece que ninguna proposición puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo”. Según De Gortari, Elí (1988) “Diccionario de la Lógica. Edit. Plaza y Valdés. p. 144
[4] Partiendo del supuesto que es el importador quien paga los derechos diferenciales y es el agente de aduana quien paga la multa al contado o acogiéndose a la rebaja cumpliendo las reglas del régimen de incentivos o gradualidad de sanciones aduaneras.
[5] El mismo criterio debe aplicarse para la infracción tipificada en el numeral 4) del literal b) del artículo 192° de la Ley General de Aduanas por no consignar o consignar erróneamente los códigos aprobados por la autoridad aduanera para la correcta liquidación de los tributos; toda vez que en este supuesto, también se presenta la mencionada dicotomía.