12 julio, 2016

El Despacho Diferido

1.- Introducción.
Mediante el Decreto Supremo N° 163-2016-EF se aprobaron las modificaciones al Reglamento de la Ley General de Aduanas, para implementar los cambios que se anunciaron mediante el Decreto Legislativo N° 1235.
Dentro del conjunto de cambios que se estipularon en la legislación aduanera, resulta importante destacar los aspectos referidos a las modalidades de despacho aduanero que exponemos de manera didáctica y gráfica en la infografía que sustenta este artículo. Para lo cual, partimos del cambio de denominación de despacho excepcional a despacho diferido, por razones más que lingüísticas.
2.- El Despacho diferido.
Los importadores en su gran mayoría utilizan esta modalidad de despacho aduanero para nacionalizar sus mercancías o destinarlas a los diferentes regímenes aduaneros. De allí que no era apropiado mantener la denominación de “excepcional”, cuando por regla general se ha convertido actualmente en el despacho de uso preferido, debido a las siguientes razones:
a)Permite gestionar el despacho aduanero dentro de los 15 días siguientes a la descarga de la mercancía. Vale decir cuando la mercancía se encuentra en zona primaria aduanera, bajo custodia de un depósito temporal.
b)En este plazo de quince días el importador puede elegir a su agente de aduanas mediante el contrato de mandato con representación, y con su apoyo gestionar toda la documentación necesaria para el despacho aduanero.
c)Antes de numerar la declaración aduanera, cabe la posibilidad de realizar el reconocimiento previo de las mercancías para efecto de gestionar el despacho sin ningún contratiempo.
d)En caso las mercancías requieran de algún rotulado[1], se puede realizar dicha gestión dentro de los almacenes aduaneros.
e)Si durante el reconocimiento físico la autoridad aduanera detecta mercancías faltantes, cabe la posibilidad de solicitar la devolución de los tributos al haberse configurado el pago en exceso, o solicitar el beneficio de mercancías vigentes.
3.- Prórroga del despacho diferido
Conforme al nuevo marco aduanero, es válido deducir que ahora se va a producir el abandono legal apenas transcurran los 15 días después de la descarga de las mercancías, a diferencia del plazo estipulado de 30 días calendario previsto en la legislación anterior. Motivo por el cual, resulta necesario contemplar la posibilidad que el importador pueda solicitar la ampliación de dicho plazo en casos debidamente justificados.
Así tenemos que, el artículo 132° de la Ley General de Aduanas[2], señala que la Administración Aduanera puede prorrogar el plazo del despacho diferido previa solicitud del dueño o consignatario y la presentación de una garantía por el pago de la deuda tributaria aduanera eventualmente exigible.
De manera concordante, el artículo 187° del Reglamento de la Ley General de Aduanas[3] establece que el dueño o consignatario puede solicitar dicha prórroga dentro de los 15 días calendario contados a partir del día siguiente del término de la descarga, vale decir antes que se venza el plazo fijado por la ley para el cumplimiento de esta modalidad de despacho.
Presentada dicha solicitud, la autoridad aduanera procede a otorgar la prórroga en casos debidamente justificados, por una sola vez y por un plazo adicional de quince días calendario. Se entiende que se inicia el cómputo de dicho plazo a partir del vencimiento de los primeros quince días previstos en la ley.
Un aspecto que es importante mencionar, es que las mercancías ingresadas a un depósito temporal son consideras como prenda aduanera para cumplir con la exigencia de la presentación de una garantía por el pago de la deuda tributaria aduanera, lo que debe consignarse expresamente en la solicitud de prórroga.
4.- Reconocimiento Previo
El reconocimiento previo es una facultad del dueño, consignatario o sus comitentes de realizar la constatación y verificación de las mercancías o extraer muestras de las mismas, antes de la numeración y/o presentación de la declaración de mercancías, conforme a la definición extraída del artículo 2° de la Ley General de Aduanas aprobada mediante Decreto Legislativo N° 1053.
Esta diligencia se realiza al amparo del literal a) del artículo 168° del Reglamento de la Ley General de Aduanas, norma mediante la cual, se precisa que las mercancías pueden someterse a operaciones usuales y necesarias para su conservación o correcta declaración, tales como el reconocimiento previo; siendo importante destacar que para estos efectos, se le atribuye responsabilidad al almacén aduanero.
Queda claro entonces que, en la modalidad de despacho diferido, las mercancías que se encuentran en depósito temporal pueden ser sometidas a reconocimiento previo antes de la numeración de la declaración.  Si como resultado del reconocimiento previo, el dueño o consignatario, o su representante constatara la falta de mercancías, se encuentra facultado para formular su declaración por las efectivamente encontradas, debiendo solicitar el reconocimiento físico en el momento de la numeración, para su comprobación por parte de la autoridad aduanera.
Usualmente, el reconocimiento previo se efectúa en presencia del personal responsable del puerto, terminal de carga, terminal terrestre o depositario, según corresponda, previo aviso a la autoridad aduanera. Razón por la cual, el reconocimiento previo debe, en primer lugar, solicitarse al almacén en su calidad de depositario, en segundo lugar, el almacén deberá comunicar de manera oportuna a la administración aduanera la realización de dicha diligencia y, finalmente, para efectuarse el mismo necesariamente deberá contarse con la presencia del depositario.
Queda claro entonces que, el Depósito Temporal participa en todas las etapas de la diligencia, desde la recepción de las solicitudes de reconocimiento previo, llegando a fijar la fecha y hora de su realización, convocando a la administración aduanera si fuera el caso; hasta llegar a participar activamente en dicha diligencia, por lo que jurídicamente dicho acto debe contar necesariamente con su conocimiento.
5.- Mercancías vigentes
Nuestra legislación aduanera señala que las mercancías declaradas cuya deuda tributaria aduanera y recargos hubieran sido cancelados y no fueren encontradas en el reconocimiento físico, o examinadas físicamente en zona primaria, pueden ser consideradas como vigentes a solicitud del importador.
El despacho posterior de las mercancías vigentes se realiza sin el pago de la deuda tributaria aduanera y recargos de corresponder (porque ya fueron pagados totalmente en el primer despacho), excepto el correspondiente a los gastos de transporte adicionales, pero se encuentra sujeto a reconocimiento físico obligatorio. Este tratamiento solo se otorga a mercancías transportadas en contenedores precintados en origen o carga suelta reconocida físicamente en zona primaria[4].
Resulta oportuno mencionar que tratándose de declaraciones que cuenten con garantía previa[5], la cancelación de la deuda tributaria aduanera y recargos debe efectuarse con antelación al registro de la diligencia de despacho, habida cuenta que para la numeración de la declaración de mercancía vigente, la declaración precedente debe contar con levante autorizado, estar regularizada conforme a los bultos y pesos efectivamente arribados en caso se trate de declaración anticipada o urgente; y haber pagado la deuda tributaria aduanera y recargos de corresponder.
6.- Recuperación de mercancías en abandono legal
El abandono legal es la institución jurídica aduanera que se produce en los supuestos contemplados en la Ley General de Aduanas. Las mercancías se encuentran en abandono legal por el sólo mandato de la ley, sin el requisito previo de expedición de resolución administrativa, ni de notificación o aviso al dueño o consignatario[6].
El artículo 178° de la Ley General de Aduanas[7] estipula que se produce el abandono legal a favor del Estado básicamente en dos supuestos, cuando las mercancías:
a)  No hayan sido solicitadas a destinación aduanera dentro del plazo establecido para el despacho diferido, o dentro del plazo de la prórroga otorgada para destinar mercancías previsto en el artículo 132° de la precitada ley;
b)  Hayan sido solicitadas a destinación aduanera y no se ha culminado su trámite dentro del plazo de treinta (30) días calendario contados a partir del día siguiente a la numeración de la declaración o dentro del plazo de cuarenta y cinco (45) días calendario cuando se haya numerado una declaración bajo la modalidad de despacho anticipado.
En cualquiera de los supuestos, el artículo 181° de la Ley General de Aduanas precisa que el dueño o consignatario podrá recuperar su mercancía en situación de abandono legal, previo cumplimiento de las formalidades del régimen aduanero al que se acojan y pagando, cuando corresponda, la deuda tributaria aduanera, tasas por servicios y demás gastos, hasta antes que se efectivice la disposición de la mercancía por la Administración Aduanera, de acuerdo a lo establecido en el Reglamento.
Lo dispuesto en dicha norma, no es aplicable en el caso de mercancías en abandono legal que cuenten con resolución firme de devolución y no hayan sido recogidas dentro del plazo de treinta (30) días hábiles, computado a partir del día siguiente de notificada la resolución al dueño o consignatario[8].
Por su parte el artículo 237° del Reglamento de la Ley General de Aduanas señala que las mercancías en abandono legal por vencimiento del plazo previsto para el despacho diferido, pueden ser destinadas a los regímenes de importación para el consumo, reimportación en el mismo estado, admisión temporal para reexportación en el mismo estado, admisión temporal para perfeccionamiento activo, transbordo, tránsito aduanero, reembarque, envíos de entrega rápida y material de guerra.
7.- Conclusiones
El despacho diferido ha reducido el plazo para su destinación aduanera a tan sólo 15 días calendario siguientes a la descarga, siendo la modalidad de despacho de mayor uso en la operatividad aduanera debido entre otras razones, al hecho por ejemplo de los importadores frecuentes[9], que son los que mayor volumen y valor de mercancías destinan al régimen de importación para el consumo, y pueden obtener el levante aduanero en sólo 48 horas sin tener que anticiparse al trámite, debido a su calificación como tales.
Existe la posibilidad de solicitar la prórroga del plazo para destinar la mercancía al despacho diferido, o en todo caso, no sería necesario actualmente, debido a que el artículo 181° de la Ley General de Aduanas permite que se puedan recuperar las mercancías que se encuentran en abandono legal, para destinarlas a otros regímenes aduaneros además de la importación para el consumo.
Finalmente, los usos y costumbres en el comercio exterior peruano no se pueden cambiar fácilmente con una norma, razón por la cual, pensamos que el despacho diferido seguirá teniendo mayor preferencia entre todas las modalidades de despacho aduanero existentes; quedando en todo caso, como un reto pendiente para el legislador, la búsqueda de alguna fórmula legal o modelo que le permita incentivar la migración voluntaria de usuarios al sistema anticipado de despacho aduanero.
Dr. Javier Gustavo Oyarse Cruz. Abogado. Docente en
Escuelas de Posgrado ESAN, UPC, UNMSM y USMP.


[1] Nos referimos al etiquetado de calzado previsto en la Décimo tercera disposición complementaria final de la Ley General de Aduanas.
[2] Modificado por el Decreto Legislativo N° 1235.
[3] Modificado por el Decreto Supremo N° 163-2016-EF.
[4] De conformidad con lo dispuesto por el artículo 65° del Reglamento de la Ley General de Aduanas, modificado por el D.S. N° 163-2016-EF.
[5] Garantías previas a la numeración de la declaración reguladas en el artículo 160° de la Ley General de Aduanas.
[6] Definición extraída del artículo 176° de la Ley General de Aduanas
[7] Artículo modificado por el Decreto Legislativo N° 1235.
[8] Conforme a lo previsto en el literal f) del artículo 179° de la Ley General de Aduanas. 
[9] Al amparo del Decreto Supremo N° 193-2005-EF que establece medidas de facilitación para el control del valor en aduana.

2 comentarios:

  1. Gusto en saludarle Dr. Javier Oyarse, además de felicitarle y reconocerle la sencillez y pedagogía con la que explica este proceso.

    Sin embargo, ahondando más allá, encuentro interesante la afirmación que usted hace al alegar que los importadores peruanos en su gran mayoría optan por el despacho diferido, teniendo en cuenta que si una importación no cuenta con la garantía prevista en el art. 160, debe cancelarse la deuda tributaria el mismo día de la fecha de la numeración de la DUA (DAM actualmente). Por ello, desde mi punto de vista, veo algo con recelo y riesgo, optar por esta modalidad.

    Por otro lado, tenía entendido que el levante dentro de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes al término de la descarga, se daba lugar una vez se hayan cumplido una serie de requisitos dentro de los cuales está la transmisión del documento de embarque y sobre todo la numeración de la DUA, lo que pareciera estar enfocado a despachos anticipados y urgentes.

    Concluyo, para que responda mi duda.

    1) ¿Es obligación de la Administración Aduanera el levante de las mercancías en 48 horas siguientes al término de la descarga bajo la modalidad de despacho diferido?
    2) Si se realiza una importación bajo la modalidad de despacho anticipado o urgente ¿Se pierda la oportunidad de optar a un reconocimiento previo?
    3) A su criterio, ¿Cuáles otros incentivos se pueden otorgar si ya está el de mercancías vigentes en el caso de los faltantes? Es decir, ¿Por qué el importador peruano no suele ser un poco más precavido y adelantarse a estos trámites?

    Sin más nada que agregar, agradeciendo de antemano su respuesta ante mis dudas y promoviendo ante todo el debate en su blog, se despide atentamente.


    Jonathan Rodríguez
    Lic. en Comercio Internacional

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  2. Muchas gracias por esta información

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