22 julio, 2019

Todos los caminos conducen hacia la Aduana Digital


Dr. Javier Gustavo Oyarse Cruz[1]

   1.   Introducción
Vemos con grata sorpresa y aceptación como la Administración Pública desarrolla diversas iniciativas para simplificar la atención de algunos servicios en favor del ciudadano. Un ejemplo reciente es la difusión de un nuevo servicio que consiste en la posibilidad de obtener los certificados de antecedentes policiales de manera digital.
Vamos hacia una nueva era digital que se caracteriza por brindar a los usuarios mejores servicios, evitando el uso excesivo del papel y simplificando los trámites administrativos. Merece una especial mención el Poder Judicial que implementó hace un tiempo atrás el sistema de notificaciones electrónicas para los abogados que patrocinan causas en los diferentes juzgados y salas que corresponden al órgano jurisdiccional.
Como no podría ser de otra manera, los servicios aduaneros también se van modernizando quizás con mayor velocidad debido a que se trata de una Institución del Estado que tiene participación en diferentes etapas de los negocios internacionales, y recibe de primera fuente los efectos de la globalización, que consisten en el uso frecuente de la tecnología en las comunicaciones.
Es así como, nos encontramos recorriendo un largo camino que podría decirse tuvo como punto de partida el Proyecto “Sistema de Despacho Aduanero” (SDA), el cual se basa fundamentalmente en tres componentes:

a)   SEIDA (Sistema Electrónico de Intercambio de Documentos Aduaneros): Que permite a los diversos operadores transmitir vía electrónica sus diferentes transacciones.
b)   Portal del Operador (Internet): Es un componente de interoperabilidad entre Aduanas y los Operadores de Comercio Exterior (OCE) a través de la “Clave SUNAT Operaciones en Línea” (Clave SOL).
c)   Portal del Funcionario Aduanero (Intranet): Herramienta que permite a los especialistas, oficiales de aduanas y jefes de unidad, interactúar con flujos de trabajo y gestionar su cartera de operaciones.

Desde el año 2012 hasta la actualidad se han producido varios cambios en los procedimientos y normas aduaneras, por lo que nuestra intención en las siguientes líneas es presentarles algunas modificaciones recientes que se han producido en la legislación aduanera, que tienen mayor incidencia en esa búsqueda constante por explorar nuevos caminos que nos conduzcan hacia la Aduana Digital.
2.   Mandato Electrónico
Para entender la actualidad de estas modificaciones, me voy a remitir al Decreto Legislativo N° 1433, que fue emitido en pleno ejercicio de las facultades delegadas mediante Ley N° 30823; norma que comprendió básicamente cinco aspectos fundamentales:
-        Gestión económica y competitividad,
-        Integridad,
-        Lucha contra la corrupción,
-        Prevención y protección de personas en situación de violencia y vulnerabilidad; y
-        Modernización de la gestión del Estado.
Como puede advertirse, uno de los ejes fundamentales en la precitada delegación de facultades fue la modernización de la gestión del Estado, que no es otra cosa que continuar avanzando en la eliminación de trabas burocráticas, simplificación de trámites administrativos y el uso de la tecnología como mecanismo de acceso directo a los servicios públicos.
Así tenemos que por ejemplo, se abordó el tema del mandato que consiste en el “Acto por el cual el dueño, consignatario o consignante encomienda el despacho aduanero de sus mercancías a un agente de aduana, que lo acepta por cuenta y riesgo de aquellos, es un mandato con representación que se regula por la Ley general de Aduanas y su Reglamento y en lo no previsto en éstos por el Código Civil”.[2]  Dicho mandato puede ser realizado de la forma tradicional, es decir endosando el documento de transporte o emitiendo un poder especial ante Notario Público y también utilizando el medio electrónico disponible en el Portal Institucional de la SUNAT.
Respecto a esta última modalidad electrónica, el legislador anunció mediante el Decreto Legislativo N° 1433 que el reglamento establecerá los casos en que el mandato electrónico será obligatorio. Lo cual, nos induce a pensar que dicha medida busca incrementar el número de importadores y exportadores que utilicen el procedimiento previsto para otorgar el mandato electrónico,[3] como un mecanismo para facilitar el comercio exterior.
3.   Operadores de Comercio Exterior
El mencionado Decreto Legislativo N° 1433 nos trajo como novedad la clasificación de tres tipos de operadores: operador de comercio exterior[4], operador interviniente[5] y el tercero[6]. Para los fines de este artículo, nos vamos a referir a los primeros.
Así tenemos que para los operadores de comercio exterior se estipulan requisitos para su autorización como tal, los mismos que serán establecidos en el reglamento conforme a determinados lineamientos, entre los que destaca:
a)   Trazabilidad de sus operaciones. Lo cual significa que debe “Contar con un sistema informático y de control interno que asegure la trazabilidad de operaciones y mercancía, así como la confiabilidad de la información registrada y, de corresponder, permita el acceso permanente en línea a la Administración Aduanera.
b)   Sistema de calidad. Que consiste entre otras consideraciones en “contar con un portal corporativo que permita a sus clientes conocer el estado del servicio contratado y manifestar sus reclamos o quejas”.
Estos dos requisitos ya nos anuncian grandes cambios en la forma que vienen cumpliendo su labor los agentes de carga internacional, agentes de aduana, transportistas, almacenes aduaneros y otros. Es preciso añadir que los operadores de comercio exterior tendrán en este nuevo marco jurídico, plazos de autorización perentorios que como mínimo debe comprender tres años, por lo que transcurrido dicho tiempo deberán renovar dicha autorización demostrando el cumplimiento de los requisitos exigidos por ley. Vale decir que se cierra una etapa en que las autorizaciones eran otorgadas con plazo indeterminado, para pasar a una nueva etapa donde se exige el cumplimiento de la ley basada entre otros factores, en la implementación de sistemas electrónicos para el monitoreo de sus operaciones logísticas con especial énfasis en el movimiento de mercancías, personas y medios de transporte.
4.   Categorías de Operadores de Comercio Exterior
Otro aspecto que merece nuestra atención es la novedad que nos anuncia el artículo 22° de la Ley General de Aduanas, en el sentido que los operadores de comercio exterior tendrán que desempeñar sus funciones y responsabilidades con mayor esmero, por cuanto, al terminar cada año, serán materia de evaluación para efecto de asignarles una categoría o estatus que tendrán dios factores básicos para su medición:
a)   Nivel de cumplimiento. - Suponemos que este factor se refiere específicamente al cumplimiento estricto de todas las obligaciones previstas en la ley como operador de comercio exterior, para efecto de evitar incurrir en infracciones aduaneras que podrían afectar su récord o categoría. En este aspecto, surge el enorme desafío de identificar aquellas infracciones que desde el punto de vista objetivo correspondan a hechos propios del operador de comercio exterior y la comprobación que no estaría actuando con la diligencia debida para cumplir con aquellas obligaciones que pertenecen a la identidad o naturaleza propia de aquel operador. Citamos a manera de ejemplo, la obligación de los agentes de aduana de asignar la subpartida arancelaria correcta para la mercancía sometida a despacho aduanero, partiendo del criterio que dicha labor se realiza en base a sus conocimientos, experiencia y preparación en los temas de nomenclatura y merceología.  
 
b)   Calidad del servicio prestado. - Este factor nos anima a reflexionar respecto a la forma en que deberá medirse, partiendo de la premisa que se trataría de implementar un sistema de medición con datos objetivos y cuantificables. Para lo cual, se requiere el auxilio de la tecnología que permita recoger las calificaciones, reclamos o quejas de los clientes o usuarios de los servicios aduaneros que brindan los diferentes operadores de comercio exterior. Podría tratarse por ejemplo de un aplicativo implementado en el Portal Institucional de cada operador de comercio exterior, el mismo que permita a sus clientes registrar su grado de satisfacción o insatisfacción respecto al servicio recibido. Siendo un tema bastante sensible y en algunas ocasiones subjetivo, se requiere definir los aspectos técnicos que permitan cumplir con la medición de este factor sin afectar los principios rectores de la legislación aduanera como son el principio de facilitación de comercio exterior, así como presunción de veracidad y buena fe.  
Cabe mencionar que las categorías que se asignen a cada operador de comercio exterior en base a los factores de medición mencionados anteriormente, y quizás otros que se detallen en el reglamento, servirán para:
-        Renovar la autorización del operador de comercio exterior
-        Determinar la modalidad y el monto de sus garantías
-        No sancionar los supuestos de infracción leve
-        La aplicación de la gradualidad en materia aduanera[7]
-        Otras acciones o procesos que determinen en el Reglamento.
En ese sentido, queda claro que estas nuevas reglas de juego que se están anunciando para los operadores de comercio exterior, se orientan a fortalecer no solo la calidad del servicio que vienen prestando a los usuarios aduaneros, sino la posibilidad real de acercarnos a una Aduana Digital basada en la mejora constante de todos sus procesos.
5.   Programa de Facilitación Aduanera, Seguridad y Transparencia
Para facilitar el comercio exterior y encontrar un camino que nos conduzca de manera directa hacia la Aduana Digital, nos vamos a referir al Programa de Facilitación Aduanera, Seguridad y Transparencia (FAST). El cual consiste en una iniciativa que plantea facilitar, agilizar, automatizar y transparentar los procesos de entrada y salida de mercancías en las aduanas del país, así como en los procesos complementarios de control de operadores. Su principal característica es que no sólo está orientado a mejorar la calidad del servicio que se brinda al usuario aduanero, también se trata de procesos transversales de gestión de riesgo y seguridad de la cadena logística.

Este proceso de implementación progresiva del mencionado Programa en los diferentes regímenes y trámites aduaneros viene siendo difundido desde el Portal Institucional[8], con el propósito de que sean los mismos usuarios quienes sean los principales promotores de las bondades o ventajas que ofrece su diseño actual.  

Es necesario resaltar que los objetivos de este programa son los siguientes:
-      Facilitar, agilizar, virtualizar y transparentar trámites del comercio exterior. 
-      Reducir drásticamente tiempos y costos. 
-      Fortalecer la trazabilidad y seguridad en el comercio exterior.
-      Segmentar operadores en función al riesgo. 
-      Fortalecer y modernizar presencia en fronteras: gestión coordinada. 
-      Replanteamiento del modelo sancionatorio. 
-      Incrementar cumplimiento tributario y aduanero

Como puede observarse se trata de una herramienta informática de mucha utilidad que sirve tanto para los operadores de comercio exterior[9], los operadores intervinientes[10] y la propia Administración Aduanera, por lo que su proceso de implementación en el corto plazo va a generar mayores beneficios.

6.   A manera de conclusión

Tal como puede advertirse, desde el año 2012 hasta la actualidad se siguen explorando diversos caminos que nos conduzcan hacia la Aduana Digital, y creo que estamos cada vez más cerca de tan ansiado objetivo. Se me ocurre que, a lo mejor, ya no sea un simple sueño, el imaginar a los importadores y exportadores gestionando de manera directa sus despachos aduaneros utilizando las bondades de un smartphone o una Tablet o computador y ubicados en sus cómodas y modernas oficinas, o quizás desde algún punto del planeta distante del Perú, desde donde acaba de cerrar una exitosa operación de negocios internacionales con la confianza en la transparencia y celeridad de los procedimientos aduaneros.

Estoy convencido que se vienen nuevos escenarios de mayor competitividad para los operadores de comercio exterior, de mayor desafío en sus acciones de control para la Administración Aduanera y de mejores condiciones de vida para todos. De eso se trata finalmente, cuando se unen esfuerzos y voluntades entre el sector público y sector privado para tener una Aduana Digital que administre, recaude, controle, fiscalice y sancione en el marco de la ley, pero sin afectar el normal desenvolvimiento de las operaciones logísticas de ingreso y salida de mercancías.  


[1] Abogado. Maestro en Derecho. Doctor en Educación. Especialista en Derecho Aduanero y Comercio Internacional. Docente en Escuelas de Posgrado ENAMM, USMP, UPC y UNMSM.
[2] Definición recogida del artículo 24° de la Ley General de Aduanas aprobada por el Decreto Legislativo N° 1053 y modificada por el Decreto Legislativo N° 1122.
[3] Procedimiento DESPA-PE.00.18 aprobado mediante Resolución de Intendencia Nacional N° 06-2017-SUNAT-310000 de fecha 08.09.2017.
[4] El artículo 15° de la Ley General de Aduanas define como operador de comercio exterior a aquella persona natural o jurídica autorizada por la Administración Aduanera.
[5] El artículo 16° de la Ley General de Aduana considera como operador interviniente al importador, exportador, beneficiario de los regímenes aduaneros, pasajero, administrador o concesionario de las instalaciones portuarias, aeroportuarias o terminales terrestres internacionales, operador de base fija, laboratorio, proveedor de precinto, y en general cualquier persona natural o jurídica interviniente en un régimen o trámite aduanero, o en una operación relacionada a aquellos, que no sea operador de comercio exterior.
[6] El artículo 18 de la Ley General de Aduanas señala como tercero vinculado a la operatividad aduanera o a una operación relacionada a esta, que no califique como operador de comercio exterior u operador interviniente.
[7] Es preciso mencionar que el Decreto legislativo N° 1433 ha derogado el régimen de incentivos para la rebaja de multas aduaneras, por lo que solo queda el régimen de gradualidad de sanciones.
[9] Operador de comercio exterior es la persona natural o jurídica que necesita la autorización de la Administración Aduanera mediante un código de operador.
[10] Se trata del importador y exportador y cualquier persona beneficiara de los regímenes aduaneros.

15 julio, 2019

Nuevo Marco Legal para operadores de comercio exterior - Decreto Legislativo N° 1433

Dr. Javier Gustavo Oyarse Cruz[1]



I.    Introducción


Mediante el Decreto Legislativo N° 1433[2] se realizaron modificaciones a la Ley General de Aduanas, inspiradas en aquel proceso de mejora constante de los procedimientos aduaneros, lo cual desde nuestro punto de vista guarda coherencia con el principio de la facilitación del comercio exterior que guía a la Administración Aduanera Peruana.
Quiero recordar en estas primeras líneas, que mis discípulos con marcada curiosidad intelectual, me preguntan en las aulas universitarias cuales son las motivaciones que puede tener el legislador para realizar tantos cambios a la legislación aduanera. Y casi en serio o en broma, yo les comentaba que cada cambio de gobierno en nuestro país, nos ha traído reformas en la legislación aduanera. Hasta pareciera que en el escudo bordado en la banda presidencial, colocaran algún dispositivo electrónico que obliga al Primer Mandatario a promover dichas modificaciones normativas.
Obviamente, lo único serio es que el comercio internacional es un mercado vivo en constante cambio y evolución, de modo que cada cinco años nos enfrentamos a realidades diferentes que el Gobierno Central debe interpretar con acierto para regular las actividades de comercio exterior en nuestro país dentro del entorno globalizado de nuestra economía, y siguiendo un plan estratégico que nos permita alcanzar metas de crecimiento y desarrollo sostenible.
Es así que en esta oportunidad el legislador ha decidido “continuar con este proceso de perfeccionamiento normativo, adaptándola a los cambios más recientes en el comercio internacional e incorporando a ella las mejores prácticas internacionales relacionadas a la facilitación y control del comercio”.[3]  En esta oportunidad nos vamos a referir básicamente al nuevo marco legal que van a tener los operadores de comercio exterior cuando entre en vigencia las modificaciones aprobadas mediante Decreto Legislativo N° 1433.
II.   Operadores de Comercio Exterior
Resulta meritorio todo esfuerzo realizado para simplificar la redacción casi reglamentarista de la actual Ley General de Aduanas, con artículos tan extensos y hasta repetitivos que solo sirven para señalar las obligaciones y responsabilidades de los operadores de comercio exterior y de esa forma, diseñar el régimen de infracciones y sanciones aduaneras en caso de incumplimiento.
Es así que, desde todo punto de vista consideramos como un gran acierto la forma novedosa como se identifican tres clases o grupos de operadores, para simplificar la confusa redacción actual y de ese modo tener claro los niveles de responsabilidad en sus actuaciones con el objetivo de cumplan a cabalidad con la ley, proporcionen servicios de calidad y aseguremos la cadena logística internacional. Repasemos a continuación a cada grupo nombrado:
a) Operadores de Comercio Exterior: es aquella persona natural o jurídica que debe ser autorizada por la Administración Aduanera para operar como tal, lo usualmente se asocia a la obtención del código como operador que lo faculta a gestionar los despachos y demás trámites aduaneros. En este acápite notamos que se modifican los artículos 15° al 23° de la actual Ley General de Aduanas.
En este grupo se incluye al despachador de aduana, transportista o su representante en el país, operador de transporte multimodal internacional, el agente de carga internacional, el almacén aduanero, la empresa del servicio postal, la empresa de servicio de entrega rápida, el almacén libre o Duty Free, el beneficiario de material para uso aeronáutico, la asociación garantizadora y la asociación expedidora.
Respecto al operador de transporte multimodal internacional debemos mencionar que se trata de quien se encarga del porte de mercancías utilizando por lo menos dos modos diferentes de medios transporte, en virtud de un único documento de transporte multimodal, desde un lugar situado en el país en que el operador de transporte multimodal toma las mercancías bajo su custodia y responsabilidad hasta otro lugar designado para su entrega, en el que cruza por lo menos una frontera.
Dentro del punto de vista de sus responsabilidades, esta modificatoria menciona que se trata de un operador de comercio exterior que por sí o por medio de otro que actúe en su nombre, celebra un contrato de transporte multimodal en virtud del cual expide un único  documento de transporte multimodal, asumiendo la responsabilidad de su cumplimiento. El operador de transporte multimodal debe actuar como principal, no como agente o por cuenta del expedidor o de los porteadores que participan en las operaciones de transporte multimodal, y contar con la autorización de la entidad pública correspondiente.
Vale decir que el operador de transporte multimodal puede tener la propiedad de los diferentes medios de transporte, barcos, camiones y aviones para simplificar y agilizar el traslado de las mercancías cruzando las fronteras aduaneras. En caso contrario, su labor se basa en programar la ruta más competitiva para el traslado de la mercancía utilizando diferentes medios de transporte que resulten ventajosos en cuanto al ahorro de tiempo y gastos logísticos para el dueño o consignatario de la mercancía.
En cuanto se refiere a la asociación garantizadora y asociación expedidora la modificación bajo comentario, se refiere a la nueva forma en que se va a tramitar el régimen de admisión temporal para reexportación en el mismo estado, que ahora ya no necesitará de una declaración aduanera sino de la presentación de un Convenio de Importación Temporal, cumpliendo de esta manera con las normas de la Organización Mundial de Aduanas[4] que tienen como objetivo unificar el tratamiento del régimen de importación temporal (estandarización de la documentación y el proceso aduanero) para lograr reducir el tiempo y el costo de las transacciones comerciales.
 b)Operador interviniente: Dentro de esta clasificación, se encuentran quienes participan de las operaciones de comercio exterior por sí mismos, sin necesidad de gestionar alguna autorización o código de parte de la Administración Aduanera, tales como el importador, exportador, beneficiario de los regímenes aduaneros, pasajero, administrador o concesionario de las instalaciones portuarias, aeroportuarias o terminales terrestres internacionales, operador de base fija[5], laboratorio, proveedor de precinto, y en general cualquier persona natural o jurídica interviniente en un régimen o trámite aduanero, o en una operación relacionada a aquellos, que no sea operador de comercio exterior.
Desde mi punto de vista, considero que el operador interviniente es quien enciende el motor de todo el sistema aduanero, dado que su participación precisamente obliga a pensar en mejorar la calidad del servicio que deben ofrecerles los operadores de comercio exterior, porque en buena cuenta los importadores y exportadores son quienes| financian con su propio patrimonio todos los servicios logísticos vinculados al comercio internacional.
 c)  Terceros: Es quien interviene de manera conexa en la operatividad aduanera o a otra operación relacionada a esta, pero no califica como operador de comercio exterior u operador interviniente. En este grupo podemos mencionar por ejemplo, a una empresa contratada por un exportador tan sólo para acondicionar la mercancía que podría ser fruta congelada, la misma que debe embarcarse con destino a los Estados Unidos de Norteamérica en óptimas condiciones. Razón por la cual, se le considera tercero, por cuanto no registra su RUC en ninguna declaración aduanera de exportación ni accede a ningún beneficio tributario aduanero vinculado con dicha exportación.
III. Categorías de Operadores de Comercio Exterior
          Definitivamente el sistema de comercio en el mundo avanza en la búsqueda de la mejora en la calidad del servicio que brindan los operadores de comercio exterior a los usuarios. Lo cual incluye por ejemplo, la posibilidad real que un importador o exportador pueda tener acceso en línea para consultar el estado de sus trámites o procedimientos desde una plataforma virtual que puede tener conectado en su Smartphone, tablet, ipad o computador. De ese modo, se fortalece no sólo la fidelización del usuario sino que brinda transparencia a todo el sistema.
Servicios electrónicos que no dependen necesariamente de la intervención del Estado o Entidades del Gobierno Central, dado que se trata de mejorar la calidad de los servicios privados que ofrecen los operadores de comercio exterior a sus clientes. Yo siempre he dicho en mis conferencias y dictado de clases en las Escuelas de posgrado, que el agente de aduanas dejo hace más de dos décadas de ser un mero tramitador de declaraciones, para convertirse en un aliado estratégico para los importadores y exportadores. De allí que impulsamos la libre competencia entre operadores de comercio exterior, basados fundamentalmente en la calidad del servicio que ofrecen y no sólo en las tarifas que cobran por sus servicios. 
Por estas consideraciones, recibimos con mucha expectativa el anuncio de un nuevo sistema de categorías de operadores de comercio exterior, el cual se va a definir en función del nivel de cumplimiento de la normativa aduanera, la calidad del servicio prestado y otros factores, conforme a lo que establezca el Reglamento. Estas categorías tendrán mucha importancia, dado que servirán para:
 a) Renovar la autorización del operador de comercio exterior. Lo cual nos induce a pensar que dependiendo de la categoría las renovaciones pueden ser cortas o de plazo más prolongado. Quizás en este punto, surja la necesidad de evaluación de la continuidad del servicio para fines de acreditar su renovación.
b) Determinar la modalidad y el monto de sus garantías. Que significan un justo premio al operador de comercio exterior que se esfuerza por cumplir estrictamente con la normativa aduanera y asegurar toda la cadena logística internacional. Dado que se trata de no afectar su patrimonio que debe respaldar la calidad de su servicio.
c) No sancionar los supuestos de infracción leve conforme al inciso d) del artículo 193° de la LGA. Quizás este sea otro atractivo para que los operadores de comercio exterior se esfuercen por tener una elevada categoría que les permita generar mayor competitividad al estar eximidos de sanciones leves que no tengan incidencia tributaria.
d)  La aplicación de la gradualidad en materia aduanera. Es oportuno mencionar que el Decreto Legislativo N° 1433 ha derogado el beneficio de rebaja de multas denominado   régimen de incentivos[6], y en su lugar surge ahora el Régimen de Gradualidad de sanciones que será otorgado en función a la categoría que ostente cada operador de comercio exterior.
e)  Otras acciones o procesos que determinen en el Reglamento.
  En este nuevo sistema de categorías que se va a definir para los operadores de comercioexterior, me permito sugerir que se diseñe un modelo basado en datos objetivos, cuantificables y transparentes que generen confiabilidades de los evaluados en la seriedad del sistema. Pongo como ejemplo, el sistema de puntajes que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones estableció para aquel conductor que perdía una determinada cantidad de puntos cuando infringía las reglas del reglamento de tránsito[7].
Quizás suene muy audaz proponer que sean los propios clientes que utilizan los servicios que brindan los operadores de comercio exterior, quienes bajo un sistema de puntajes puedan evidenciar sus reacciones naturales frente al tipo de servicio que hayan recibido, utilizando para tal efecto, alguna plataforma electrónica proporcionada por la Administración Aduanera, para recoger de una fuente inmediata la valiosa información que deberá ser tabulada periódicamente.
 IV. Representante Aduanero
Durante mucho tiempo la legislación aduanera denominaba al agente de aduana o despachador de aduanas como “representante legal” de las agencias de aduana a la que representaban, lo cual podría generar cierta confusión al tratar de asemejarlo a esa misma denominación que fluye de la Ley General de Sociedades.[8]
Así tenemos que el numeral 2 del artículo 188° de la precitada Ley señala como atribución del gerente “representar a la sociedad, con las facultades generales y especiales previstas en el Código Procesal Civil”. Y de manera concordante el artículo 190° del mismo cuerpo legal cuando señala las responsabilidades que asume el gerente, destaca lo siguiente El gerente responde ante la sociedad, los accionistas y terceros, por los daños y perjuicios que ocasione por el incumplimiento de sus obligaciones, dolo, abuso de facultades y negligencia grave”.  
Lo que se pretende con este cambio en el Decreto Legislativo N° 1433 es señalar la diferencia existente entre el representante legal de una sociedad que transcribimos en los párrafos anteriores, del representante aduanero, que tiene como función representar al operador de comercio exterior en las actividades vinculadas al servicio aduanero, cuando corresponda.
Para tal efecto, se establece que la Administración Aduanera acredita al representante aduanero por un plazo mínimo de un (1) año, de acuerdo a lo que establezca el Reglamento. La renovación se va a efectuar de acuerdo a su trayectoria de cumplimiento, conocimientos técnicos para ejercer sus funciones y otros factores, conforme a lo que establezca el Reglamento.
Aquí debemos reiterar que si el objetivo es mejorar la calidad del servicio brindado al usuario de comercio exterior o usuario aduanero, le corresponde al representante aduanero demostrar su capacidad profesional y actualización permanente, dado que la gran mayoría de los que actualmente tienen su título de agente de aduanas expedido por la SUNAT, han dejado de estudiar al menos en las aulas de la Administración Aduanera desde el año que culminaron su curso de formación[9], y en este periodo se han producido muchos cambios  normativos y operativos que deben ser de su dominio y pleno conocimiento.
V.  A manera de conclusión
Las modificaciones a la Ley General de Aduanas que incorpora el Decreto Legislativo N° 1433, en lo que se refiere a los operadores de comercio exterior, tiene como principal objetivo mejorar los servicios que se viene ofreciendo a los usuarios del sistema aduanero, principalmente dirigido a los importadores y exportadores.
Estamos convencidos que no basta con los permanentes esfuerzos que despliega la Administración Aduanera por reducir los tiempos utilizados para otorgar el levante aduanero de las mercancías a los importadores, también se necesita que los operadores de comercio exterior simplifiquen sus trámites operativos, reduzcan los tiempos de atención a los usuarios, eliminen sobre costos logísticos, ingresen a la era digital reemplazando el uso del papel impreso por modernas tecnologías confiables.
En buena cuenta, debemos dejar atrás la etapa de grandes discursos cargados de buenas voluntades y planes, para pasar a la hora decisiva en que se deben tomar acciones encaminadas a simplificar el comercio y ganar mayor competitividad.
Estoy convencido que este nuevo sistema de categorías que se va a implementar para los operadores de comercio exterior, va a generar una sana competencia en el mercado, permitiendo que permanezcan dentro de él, sólo aquellos operadores que inviertan en mantener una buena trayectoria satisfactoria de cumplimiento de la normativa aduanera, trazabilidad de sus operaciones, solvencia financiera, continuidad del servicio, sistema de seguridad y sistema de calidad.



[1] Abogado. Maestro en Derecho. Doctor en Educación. Especialista en Derecho Aduanero y Negocios Internacionales. Docente en Escuelas de Posgrado PUCP, USMP, UPC y UNMSM.
[2] Emitido al amparo de las facultades legislativas delegadas mediante Ley N° 30823.
[3]  Exposición de Motivos del Decreto Legislativo N° 1433.
[4] Mediante Resolución Legislativa N° 30808 el Estado Peruano se adhirió al citado Convenio y a los Anexos A, B1 y B2.
[5] Regulado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, según norma RAP 111.
[6] Este régimen concede beneficios de rebaja de multas, dependiendo de la oportunidad en que se acoja el infractor, teniendo como premio mayor la rebaja del 90% de la multa si se acoge antes de cualquier notificación realizada por la Administración Aduanera.
[7] El record del conductor se puede consultar en: https://recordconductor.mtc.gob.pe/
[8] Ley N° 26887, Ley General de Sociedades.
[9] El último curso de formación de agentes de aduana organizado por la SUNAT corresponde al año 2014.